Escrito en el aire

Queremos intercambiar ideas, exponer pensamientos, informar, compartir sentires sobre la vida, sobre la psicología y sobre la Terapia Gestalt.
Lo posible ha de concebirse antes, la imaginación crea nuevos mundos y horizontes. Para ello ha de ser libre, por eso aquí sólo escribimos en el aire...
¡Ah, no dejes de visitar nuestra web!: www.terapiagestalt.es

Adolescencia y Gestalt

En la Adolescencia las formas de relación interpersonal sufren un cambio dramático. Las amistades cobran una investidura más personal e intensa de modo que los pares dejan de ser compañeros de juego y adquieren una mayor relevancia íntima. Las amistades, los romances y las rivalidades juegan un importante papel moldeando y definiendo la experiencia del self (yo) del adolescente y su sentido de dignidad, atractivo, viabilidad, aceptabilidad, etc.

Las relaciones con los padres cambian, muchas veces de una manera dramática, y estos cambios son ciertamente instrumentales para la redefinición de la postura existencial del adolescente ante el mundo, ante el pasado y ante el futuro.

Estas relaciones pueden volverse más distantes, más sujetas al desafío, y más caracterizadas por el conflicto y el desapego.

Pueden surgir temas completamente nuevos como el rechazo, la rebeldía, el abandono, la lucha por la emancipación. Pero, en la misma base, puede surgir también una nueva capacidad para la cercanía y la vinculación, un interés intensificado en el otro precisamente como Otro.

A la larga los adolescentes, a pensar de que a veces lo nieguen insistentemente, se preocupan mucho más desesperadamente que un niño por lo que opinen de ellos sus padres, y de que sus padres acepten sus nuevos cambios. En general las relaciones entre los adolescentes y sus padres sufren una transformación gradual y tenderán a volverse más negociadas, y no sólo conferidas por las expectativas de los padres y las tradiciones familiares.

Generalmente somos testigos de una transformación de las relaciones no cuestionadas y jerárquicamente organizadas de la preadolescencia, de tal modo que años después, quizás entre los diecisiete y los veinticinco años, hallamos una mayor aproximación a la igualdad, con una capacidad de relación entre personas cómodamente separadas cuyos distintos puntos de vista, ambiciones e intereses presentan( al menos potencialmente) una oportunidad para la formación de relaciones más interesantes y mutuamente provechosas.

La adolescencia es el periodo en que la mayoría de los individuos comienzan a reintegrar los mundos interno ( o intrapsiquico) y externo (o interpersonal) precisamente como dominios fenomenológicos distinguibles de la experiencia personal.

Para muchos adolescentes esta distinción se convierte en una realidad fenomenológica sobresaliente. Pierden ese sentido fluido de pertenencia al mundo que es característica del preadolescente; de encajar con sus familias y compañeros de juego. Comienzan a experimentarse a sí mismos como algo separado o aparte del mundo que no siempre concuerda con lo esperado o requerido por el exterior.

El conflicto de las experiencias adolescentes entre el impulso y el superego, el deseo y el paso al acto en términos sexuales y la capacidad de contener y limitar ese impulso, es a la vez un proceso intrapsíquico y un proceso del campo interpersonal.

Una ventaja importante del enfoque gestáltico es precisamente que esas dos alternativas no son en absoluto alternativas. Lo que nos aporta este enfoque es la habilidad para movernos entre y a lo largo de diferentes niveles sistémicos - intrapsÍquico, interpersonal, el sistema total- con el mismo lenguaje.

Podríamos decir que el adolescente, pelea para escapar de la infancia. Y para lograrlo, debe encontrar una forma de renegociar su relación con su familia. ¿ Pero por qué ocurre esto? ¿Qué hay en el crecimiento y desarrollo humano, en nuestra cultura y en esta época, que hace esta diferenciación necesaria?

La respuesta a esta pregunta se encuentra, pienso, en la naturaleza de la experiencia infantil en sí misma. Cómo el fondo de la familia de origen, este fondo de inclusión, da nacimiento a los fenómenos del desarrollo adolescentes.

Desde el punto de vista de la Terapia Gestalt, la familia podría ser considerada como un medio de contacto, un contexto en el que los niños aprenden el repertorio básico de herramientas de contacto y un estilo de proceso de contacto.

Zinker y Nevis introducen la idea de “un ciclo interactivo de la experiencia”. La familia, desde su punto de vista, desarrolla patrones en sintonía para organizar el darse cuenta, negociar deseos y necesidades individuales, y generar proyectos e implicaciones en conjunto.

En otras palabras, cada familia desarrolla su propio estilo de contacto, y este estilo organiza las formas en las que el proceso intrapsíquico y la experiencia individual va a trascender al campo familiar. Este estilo va a determinar si se expresa la experiencia privada o se retiene, si hay un mutuo dar y recibir o no, y si la familia es capaz o no de moverse a través de los episodios de contacto de un modo que apoye la integridad y la satisfacción de las personas que la forman.

Share this article:

">
0
Cosas del Poder
Amor para Crecer

Related Posts

Comentarios

 
No hay comentarios todavía
Already Registered? Login Here
Guest
Miércoles, 17 Enero 2018
If you'd like to register, please fill in the username and name fields.

Imagen Captcha