Con el buen tiempo puede despertarse algo más que la naturaleza: también nuestras ganas de sanar. Si sientes que algo se mueve dentro de ti, quizá este sea el momento de empezar. Y no tienes por qué hacerlo solx.
Permiso para no brillar
A veces la primavera llega fuera, pero no dentro. Cuando todo florece y tú solo puedes quedarte quieta, también es válido. Este artículo es una invitación a escucharte sin exigencias y darte el permiso de no estar bien… por ahora.
Cuestión de ritmo
No le acabo de pillar el ritmo a este septiembre. Otros septiembres me costaba arrancar pero rápidamente cogía ritmo y me ilusionaba con actividades y proyectos; en cambio, este septiembre no sé aún qué compás lleva. Y creo que no solo me pasa a mí.
Volver… ¿a qué rutinas?
Solía pasar en septiembre que al terminar las vacaciones nos hastiaba la vuelta a las rutinas de nuestra vida normal: trabajo, crianza, estudios, familia, etc.
Hoy no me puedo levantar
Las vacaciones han terminado y, desde hace unos días, siento que mi cuerpo todavía no se ha enterado.
«¿Qué pasa con mis amigxs?»
El pasado 8 de septiembre EL PAÍS publicaba un artículo en el que doce estudiantes de entre 7 y 17 años opinaban sobre la vuelta a las aulas que tendrá lugar durante estas dos semanas.
Vuelta al cole
Hay niñxs que han vuelto al cole con muchísima alegría, ilusión, con ganas de reencontrarse con sus amigxs, a los que hacía muchos meses que no veían. Allí, en el cole, se han encontrado con una situación nueva pero, como niñxs que son, son muy adaptables y tienen una capacidad...
No estas solx
Está resultando una vuelta al cole atípica, muy extraña para niñxs y también para docentes, padres y madres.
Il dolce far niente
Hacer deporte, conciertos caseros, pintar, ordenar armarios, hablar con gente, bailar, meditar, limpiar en rincones imposibles, jugar con tus hij*s, leer, escribir, escuchar música... Todo es estupendo si te apetece hacerlo. Pero si lo que te nace hoy es no hacer nada, ese no hacer, ese nada, es tan válido...
«A vivir, a vivir…»
No seremos los mismos después de esto, no podremos. Y si lo hacemos será porque olvidar se convertirá en un refugio, y si no recordamos será porque necesitaremos silenciar el dolor.

