Il dolce far niente

Hacer deporte, conciertos caseros, pintar, ordenar armarios, hablar con gente, bailar, meditar, limpiar en rincones imposibles, jugar con tus hij*s, leer, escribir, escuchar música... Todo es estupendo si te apetece hacerlo. Pero si lo que te nace hoy es no hacer nada, ese no hacer, ese nada, es tan válido...

«A vivir, a vivir…»

No seremos los mismos después de esto, no podremos. Y si lo hacemos será porque olvidar se convertirá en un refugio, y si no recordamos será porque necesitaremos silenciar el dolor.

Esta primavera que es invierno

Esta primavera que es invierno. Esta que se pelea con las nubes y la lluvia. Una estación nueva que nunca habíamos vivido, un parón en este tiempo que pensábamos que, por cíclico, no contemplaba la sorpresa. 

Desde mi ventana

Desde mi ventana veo otras ventanas, a través de ellas intuyo la rutina, lo de siempre. Imagino madres que se despiertan en una casa aún dormida, padres que lo hacen unos minutos después, sonidos de desayunos en la cocina, despedidas sin serlo porque «luego nos vemos».

Día del Padre. ¿Día feliz?

Hoy celebramos el Día del Padre más inusitado de toda mi vida. Estamos confinados, y lo que nos queda. La pregunta es: ¿aun así, es un día feliz? Supongo que habrá de todo, muchos aprovecharán para disfrutar de sus hijos e hijas por estar compartiendo espacio; otros, en cambio, tendrán que...